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domingo, 12 de septiembre de 2021

Aventuras y desventuras de Justo López - Capítulo 9

 

Justo y Honorio se separaron en el camino y cada uno rumbeo para sus pagos. Cerca de su querido rancho Justo se encuentra con Moreira, su antiguo vecino, quien le advierte que la policía estuvo preguntando por su paradero y que su esposa e hijas acosadas por la milicia decidieron marcharse y dejar el rancho. Justo se acercó cauteloso todo lo que pudo a su antiguo rancho y observó con mucha tristeza que efectivamente estaba abandonado. Lleno de rabia y desolación decidió ir en dirección hacia dónde los vecinos habían visto que se iba su familia por última vez.

sábado, 11 de septiembre de 2021

Aventuras y desventuras de Justo López - Capítulo 8

 

Justo y Honorio se dirigieron hacia el norte nuevamente. Vivieron varios días a la intemperie. De vez en cuando trabajaban de peones en alguna estancia pero no se quedaban muchos días por temor a que en cualquier momento los encontrara la milicia por desertores. Un día llegaron a un baile y presenciaron como un tal Fierro provocaba a una negra. Honorio enfurecido le preguntó a Justo ¿Qué le pasa a este Fierro con los negros? Justo lo refrenó, tranquilo Honorio que no hay comedido que salga bien. Al momento el compañero de la ofendida salió a defenderla y se armó una tremebunda pelea. El pobre negro quedó tendido en el suelo y su compañera llorándolo. Honorio conmocionado reflexionó: no puedo entender como nos seguimos peleando entre hermanos. No somos enemigos indios, negros y gauchos, los tres tenemos un enemigo en común.

viernes, 10 de septiembre de 2021

Aventuras y desventuras de Justo López - Capítulo 7

 

Estuvieron varios meses conviviendo en paz con los pampas hasta que una noche sufrieron una emboscada por parte de la milicia. Se defendieron con uñas y dientes. En medio de la batahola Justo creyó ver a Cabrera. Cabrera lo divisó y al grito de ¡Al fin te encuentro gaucho matrero!, se le fue al humo embravecido. Justo esquivó un sablazo que igual le marcó la cara. Ni lerdo ni perezoso le devolvió la estocada e hirió a Cabrera en un brazo. Aprovechó el momento y se escapó hacia el monte. Al otro día encontró a Honorio y otros indios escondidos entre la maleza. Pocos habían sobrevivido. Justo curó su herida y desde ese día comenzó a usar barba para tapar la cicatriz. Los sobrevivientes juraron venganza pero Justo y Honorio decidieron que era hora de separarse de la tribu e ir en busca de sus respectivos familiares. Hace rato que no los veían y no sabían nada de ellos.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Aventuras y desventuras de Justo López - Capítulo 6

 

A la media hora de andar a caballo, se subieron a un poste del telégrafo y cortaron el cable. De esa manera Cabrera no iba a poder avisar inmediatamente al regimiento sobre el escape.

Luego se dirigieron hacia el sur, a tierras no controladas por el Estado.

Estuvieron varios días viviendo de la caza, durmiendo bajo el poncho y las estrellas. Hasta que un día a la orilla de un arroyo divisaron a una india con su hijo. Estos apenas vieron a los gauchos, se escondieron en el monte.

Al rato, Justo y Honorio se vieron rodeados de indios. El indiecito resultó ser el mismo al que Justo le perdonó la vida en la batalla. Era el hijo del cacique Catriel. Desde ese día vivieron en la toldería con los indios, aprendieron su idioma y el arte del rastreo entre otras cosas.

miércoles, 18 de agosto de 2021

Aventuras y desventuras de Justo López - Capítulo 5

 

Justo y Honorio tenían todo planeado. Dentro de tres días le tocaba hacer guardia de dos a cuatro de la mañana al Laucha. Era el mejor horario para escapar, cuando todos estaban profundamente dormidos salvo el guardia.

Llegó la noche tan ansiada. Honorio se acercó sigiloso hacia el Laucha y le susurró:

_ Chst, Laucha

_ ¡Negro, me asustaste! Si no fuera por los dientes ni te veo jaja

_ Callate Lauchón

_ ¿Qué hacés? ¿No podés dormir?

_ No, me cuesta sacarme de la cabeza la masacre del otro día

_ ¿Cuándo vino el malón?

_ Las dos. Tomá un sorbo, traje una petaca

_ Gracias amigazo

Y así estuvieron un rato hasta que el Laucha fue cerrando los ojos. En eso apareció Don Justo y con Honorio amordazaron y ataron al Laucha. Se llevaron una carabina, un trabuco, sables, lanzas, boleadoras, los mejores cuatro caballos y soltaron al resto. Rumbearon para el monte. En una hora el relevo del Laucha iba a dar la alarma pero no iban a tener con que seguirlos.

domingo, 18 de julio de 2021

Aventuras y desventuras de Justo López - Capítulo 4

 

Los indios no tardaron mucho en reaccionar. A las pocas semanas embistió un malón contra el fortín. El vigía del mangrullo no los vio venir. Los indios se mezclan con el monte, son parte del monte. No  los pudo distinguir. Cuándo el vigía pegó el alerta ya estaban a cincuenta metros y a todo galope. Si vieran lo bien que manejaban las lanzas. Volaban lanzas y boleadoras por doquier. El vigía y dos soldados más fueron muertos. Los indios pegaban unos alaridos que hacían espantar hasta al más guapo. Y que buenos jinetes que eran, esquivaban balas y tacuaras con todo tipo de cabriolas.

En el fortín no había muchas armas de fuego. Con el griterío el oficial despertó de su siesta, hizo el primer disparo y los indios volvieron al monte. De saldo dejaron tres soldados muertos y dos heridos.

Don Justo cada vez entendía menos esa guerra y ya había estado hablando con Don Honorio, su compinche, para planear el escape.

sábado, 17 de julio de 2021

Aventuras y desventuras de Justo López - Capítulo 3

Un día a Cabrera se le ocurrió hacer una incursión nocturna a la toldería más cercana. No hay palabras para describir la matanza y el horror de aquella noche. No se perdonó ni a las mujeres ni a los niños. Los indios desprevenidos se defendieron como pudieron y  Justo López en la escaramuza mató a un hombre por primera vez. Pocos indios lograron escabullirse hacia al monte.

Todo era llanto, gritos, sangre y fuego. Don Justo con lágrimas en los ojos estaba por emprender la retirada cuándo escuchó un movimiento en un matorral. Se acercó y vio a un indio de unos 12 años. El chico atemorizado lo miró fijo a los ojos y Don Justo decidió hacer como que no lo había visto. Ya le pesaba su primera muerte como para tener además que matar a un niño.

Desde esa noche se juró a si mismo que iba a escapar del fortín como fuera. No entendía que era esa guerra ni que era esa conquista al desierto. Su abuelo había peleado junto a los indios en la guerra de la independencia y ahora él tenía que pelear contra sus hermanos los indios.


Un jugador de toda la cancha

  Carlos “Cachito” Fernández empezó a jugar de chico como arquero. Tenía un don natural, muy buenos reflejos y capacidad para anticipar juga...